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Cámaras ocultas, periodismo de investigación o periodismo sin ética

  • Foto del escritor: Verónica Trávez
    Verónica Trávez
  • 12 jul 2018
  • 3 Min. de lectura

El uso de cámaras ocultas en el ejercicio de periodismo investigativo se refiere al uso de nuevas tecnologías de la comunicación en la investigación de casos que afectan a la sociedad.


Esta práctica, en ocasiones defendida y en ocasiones condenada, ha permitido a lo largo de la historia, develar casos que atentan contra los derechos humanos. Uno de estos casos es la investigación llevada a cabo por Channel 4 “Las habitaciones de la muerte” en donde se evidenciaba el trato inhumano del cual eran víctimas las niñas en orfanatos chinos. A partir de la instauración de la ley del hijo único en China, en el año 1979, muchas familias, llevadas por la idea de que tener un hijo varón era menos costoso que una hija mujer, se deshacían de las pequeñas enviándolas a orfanatos públicos en donde las niñas que entraban no salían ya que morían por malnutrición o alguna enfermedad irremediable. En este caso, el uso de la cámara oculta fue de gran ayuda ya que en varias ocasiones, el gobierno había invitado a medios a visitar los orfanatos y durante la visita se veían centros adecentados para la ocasión. En 1995 un equipo de la cadena británica Channel 4 accedió a los centros con cámaras ocultas haciéndose pasar por personal de una ONG y fue la primera vez que se conocía la cruda realidad de dichos centros. Como resultado de esta investigación, se generó una ola de solidaridad a nivel mundial en forma de adopciones internacionales. España se convirtió en el país con los más altos índices de adopciones de niñas Chinas.


En el año 2002, un equipo de periodistas chilenos inició una investigación apoyada en cámaras ocultas para desarticular una red de pornografía infantil llamada Paidos la cual operaba captando niños en situación de riesgo, a los que les ofrecía dinero y/o regalos a cambio de participar en sesiones fotográficas y grabaciones de video pornográficas que, luego, vendían en Internet.


Los periodistas colocaron cámaras ocultas en distintos lugares de Santiago y lograron firmar a uno de los jefes de la organización, Rafael Maureira Trujillo cuando se ocultaba en una cabaña junto a dos niños de 6 y 8 años para, supuestamente, violarlos. Maureira, que operaba en Internet con el alias "Skarach", fue detenido poco después junto a otros dos integrantes de la organización. La investigación permitió desarticular la red de pedofilia Paidos de la cual Maureira era líder y juzgar a sus miembros.


Para citar un caso mas cercano, en nuestro país, en mayo de 2007, Quinto Pazmiño, ex asesor del entonces Ministro de Economía, Ricardo Patiño, proporcionó al periodista Jorge Rodríguez de Teleamazonas una serie de videos grabados con una cámara oculta, en donde se veía a Ricardo Patiño, junto a funcionarios del gobierno y tenedores de las deuda de los bonos global 2030, negociando dichos bonos y el pago inmediato de 135 millones de dólares de intereses. Como consecuencia, el Congreso Nacional llamó a declarar a Ricardo Patiño por la especulación financiera que provocó este video y por haber favorecido a tenedores de la deuda. Este caso pasó a manos de la fiscalía quien pidió colaboración internacional para la investigación. Debido a que la denuncia pasó a manos judiciales, el medio y el periodista no profundizaron en la investigación y el funcionario involucrado rebatió la acusación.


En el Ecuador, a partir de la adopción de la Ley Orgánica de Comunicación, la cual en el inciso segundo del artículo 30 señala, “La información acerca de datos personales y la que provenga de las comunicaciones personales, cuya difusión no ha sido debidamente autorizada por su titular, por la ley o por juez competente”, la práctica del periodismo de investigación utilizando cámaras ocultas se ha visto restringido por temor a juicios.

 
 
 

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